Print Friendly

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6:19-21

 

 

Luego del arrebatamiento de la Iglesia ocurrirán dos eventos importantes en el cielo. El juicio de los santos y las bodas del Cordero. Esto será solo para los santos que fueron llevados por Jesús en el Rapto. En este estudio bíblico me concentrare en lo que llamamos el juicio de los santos ya que las bodas del Cordero están detalladas en mi otro estudio bíblico.

 

¿Qué es el juicio de los santos?

Es comparable a una ceremonia de premiaciones donde a los santos (cristianos) que fueron salvos se les evaluara la calidad de las obras que hicieron en la Tierra.  Este no es un juicio para salvar o condenar, todo el que pase por este juicio ya tendrá garantizada la salvación por toda la eternidad. Todos son vencedores en este punto. Somos salvos por la fe en la gracia de nuestro Señor Jesucristo y no por obras (Romanos 11:6).  Sin embargo vemos como algunos creyentes en su vida terrenal se esforzaron, se sacrificaron y se consagraron más a Dios que otros creyentes igualmente salvos. La justicia de Dios es perfecta y es lógico pensar que los que dieron más de sí, se merecen un premio adicional al llegar al cielo aparte de la salvación y vida eterna que por si mimas son recompensa suficiente pero Dios no se detiene allí al compensar a sus fieles.

Este juicio no ha de ser confundido con el juicio final, son dos cosas diferentes y en el juicio final será uno de condenación para demostrarle a toda la creación que los perdidos tuvieron oportunidad y la desperdiciaron voluntariamente. Esto será al final de los tiempos, después del milenio. Los salvos no pasaran por ese otro juicio ya que no hay ninguna condenación para los que están en Cristo. La justicia de Dios es perfecta.

 

Fundamento bíblico del juicio de los santos:

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Apocalipsis 22:12

Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y sirviéndoles aún. Hebreos 6:10

la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego. 1 Corintios 3:13-15

 

Según los teólogos y las escrituras el trabajo que hicimos como creyentes en ministerios cristianos, caridad, servicio, evangelismo, sufrir por la causa de Cristo, etc. Tendrá peso en el cielo y mientras más grande sea en obras y motivos (hecho por genuino amor y no por competencia o alguna motivación carnal) más grande será la recompensa en el cielo.

El apóstol Pablo nos dice que mientras más terminamos sacrificando por Jesús acumularemos un mayor peso de gloria en la vida eterna (2 Corintios 4:17). Y sabemos que una vida consagrada a Dios requiere sacrificios. En varias ocasiones he terminado abandonando algunas de mis mas grandes ambiciones y placeres para llegar a un nivel de obediencia o entrega a Dios mayor a lo obtenido anteriormente. Son decisiones sacrificadas que en momentos me han hecho dejar cosas que aunque no eran pecados le ponían estorbo o límites a lo que Dios quiere hacer conmigo. En el día del juicio de los santos Dios lo tomara en cuenta y lo recompensara con intereses. El premio será mayor al sacrificio y quedaremos satisfechos. Podremos decir que valió la pena.

En Mateo 24:45-47 Jesús habla sobre los tiempos del rapto dando a entender que nos dará grandes recompensas luego de este evento y eso nos permite ubicar el juicio de los santos junto con las bodas del Cordero. También nos indica que nos pondrá a administrar sus posiciones. Es posible que se refiera a gobernar la tierra en el reino de mil años luego de su segunda venida donde nos hará gobernadores, sacerdotes, reyes, etc. Es posible que mientras más hayamos hecho para el más grande será el puesto que ocupemos en ese tiempo como parte de la recompensa.

En Mateo 25 Jesús continúa explicando y habla de la parábola de los 10 talentos y se menciona como los siervos de Dios rendirán cuentas sobre lo que Dios les puso en las manos. Al que administro correctamente se le dará recompensa y al que administro mal se le quitara lo que tiene.

Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Mateo 25:23

Esto también nos dice que si aun te da poco para hacer y le eres fiel con eso te recompensara en grande y por todo lo alto con honores así que no necesitas compararte con estos grandes evangelistas como Yiye Avila que fielmente ha llevado a miles al camino del Señor y ha predicado el evangelio en todas las naciones. A unos les dio un talento a otros 5 y a otros 10 talentos. El hermano Yiye puede ser un ejemplo de uno que administro 10 talentos fielmente y grande será su recompensa en el cielo. En cambio  personas como tú y yo puede que tengamos solo 5 talentos o solo un talento dado por Dios para administrar.

Un talento en la Biblia es una medida de dinero y aplicándolo en nuestra vida se refiere a recursos dados por El para administrar pequeños o grandes ministerios. Si lo único que puedes hacer es barrer el piso de la iglesia, repartir comida a los que no tienen, visitar enfermos o solo puedes hablarles a tus amigos de Cristo y no tienes un mega ministerio  eso no importa. Lo que Dios mide y evalúa es como lo administraste y que tan fiel le fuiste con lo mucho o lo poco. Las razones de lo que hagas deben ser puras para que estas obras pasen la prueba de fuego en el cielo que quemara lo que no fue noble y solo quedara lo que cumple con los estándares de Dios.

Por ejemplos ministerios motivados por envidias, pleitos y orgullo no pasaran la prueba y por más grandes y famosos que sean no valdrán nada para la recompensa final, se quemaran en el juicio. Lo opuesto es ministerios y obras de creyentes hechas con toda sinceridad, sacrificio y amor a Dios, el prójimo y al evangelio y sin importar su magnitud pasaran la prueba de fuego, serán como oro puro y traerán recompensas mas allá de la imaginación (1 Corintios 3:13-15).

 

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber?  ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo 25:34:40